miércoles, 21 de diciembre de 2016

El verdadero designio (Pascal Quignard)


"Hay que ser el más secreto de los hombres; no revelar el secreto a nadie ni siquiera al lenguaje [...] El propio corazón no debe descubrirse a ningún precio [...] El verdadero designio no es acceder a una improbable realidad, sino quemarse lo más cerca de la luz".

Pascal Quignard (M.L., entrevista de 2014).

martes, 6 de diciembre de 2016

lunes, 17 de octubre de 2016

Cuento contigo, lector (Henri Michaux)



"No me dejéis por muerto, porque los periódicos hayan anunciado que ya no estoy aquí. Me haré más humilde de lo que soy ahora. ¡Qué remedio! Cuento contigo, lector, contigo que me leerás algún día, contigo lectora. No me dejes solo entre los muertos como un soldado en el frente que no recibe cartas. Escogedme de entre ellos, a causa de mi gran ansiedad y mi gran deseo. Háblame entonces, te lo ruego, cuento con ello."

"Soy hombre metido en mis manías y todo me resulta oportuno. Así, cuando leo, las primeras páginas no me interesan. Son demasiado claras. Pero, después de varias horas, la lectura se hace más indecisa y me procura mayor satisfacción."
Henri Michaux, Ecuador


domingo, 2 de octubre de 2016

Conversación "Beat" con Allen Ginsberg - Jorge Teillier





CONVERSACIÓN "BEAT" CON ALLEN GINSBERG, 
crónica por JORGE TEILLIER

Para encontrarnos con Allen Ginsberg recurrimos al azar, que parece seguir siendo el mejor medio para reunirse con un poeta. Así fue como al pasar un mediodía frente al Hotel Panamericano entramos a preguntar por el líder de la "beat generation". Mientras nos comunican que debe partir de un momento a otro a Concepción, lo vemos aparecer y nos acercamos a saludarlo. Su aspecto varía entre el de predicador religioso, comerciante ambulante y guerrillero cubano: frondosa barba, melena, desaliñado atuendo y un equipaje consistente en un gran bolso de buhonero y una caja de cartón.

Conversamos en castellano, que Ginsberg habla en forma bastante fluida. Nos explica que lo aprendió durante sus viajes por el Caribe, cuando era marinero mercante, y en su estadía por varios meses en México (Chiapas y Yucatán). Al poco rato, para ilustrar mejor sus palabras, abre la caja de cartón que nos había intrigado, y nos muestra una serie de libros de nuevos poetas y prosistas norteamericanos, y algunas revistas y folletos que nos regala, como un predicador que viene a dejar su Evangelio al sur del Trópico de Capricornio. Es característica, nos parece, en Ginsberg, una actitud de avidez y curiosidad que se exterioriza en un afán de conocer cosas nuevas (apenas llegó a Santiago partió al Zoológico, en donde se hizo amigo del oso hormiguero, y luego visitó el café "Bosco", en donde trabó amistad inmediata con algunos poetas), o de hacer proyectos como el de estar varios meses en Chile, y luego atravesar a pie la Cordillera. Podríamos llamarlo, sin temor al modismo, un "angurriento", calificativo criollo que quizás le sería grato, pues durante la charla se autocalificó de "roto choro".

Nos sorprende la destreza con que Ginsberg amarra nuevamente su equipaje. Nos explica que esto se debe a que durante un tiempo fue dependiente de almacén. Actualmente ha vivido gracias a sus ingresos que le proporciona su libro Howl (8 ediciones y más de 40.000 ejemplares vendidos desde 1956. Recordemos que además en Chile hay una edición de este poema traducido por Fernando Alegría). Además, ha grabado en disco sus poemas, y hace clases de composición en un colegio de San Francisco.

Así ha llegado al éxito terreno este poeta, a los 33 años, después de vivir y escribir en el infierno –como dice William Carlos Williams en el prólogo de Howl– y recorrer una vía crucis en el cual quedaron su madre Naomi, muerta en un Hospital de alienados, y su amigo Carl Solomon, encerrado actualmente en un Hospital de alienados. Su libro –conviene recordarlo– fue perseguido por la policía en nombre de la moral, lo que lo hace emparentarse con Baudelaire y Henry Miller.

De su conversación, asaz fragmentaria, recordamos algunas afirmaciones:
–Mi maestro es el gran poeta William Carlos Williams. Él renovó la poesía norteamericana, rompiendo con la retórica tradicional, al escribir versos medidos de acuerdo a la respiración y no al acento. Completó la revolución iniciada por Whitman, pues Williams escribe en versos cortos, al contrario de los versos de gran aliento de Whitman.

–Admiro profundamente a Jack Kerouac (nuevo Buda de la prosa americana). Su último libro de poemas México Blues es maravilloso. También admiro al prosista William Seward Burroughs, autor de Naked Lunch, y a los poetas Gregory Corso (autor de Gasoline, John Wieners, autor de Hotel Wentley Poems), y al poeta católico Philip Lamantia (al referirse a este último, Ginsberg nos dice que no es un católico muy ortodoxo, pues su mayor deseo es ser papa. Por su parte, Ginsberg nos dice que a él no le gustaría ser nadie, ni siquiera Ginsberg).

–Mi amigo Carl Solomon permanece aún en el manicomio. Está empeñado en demostrar que es mucho mejor estar enfermo que sano. Lleva cuatro años en esta broma.

–Casi nunca me interesan las novelas. Leo principalmente prosa lírica, escrita de una manera espontánea, y poemas. Tampoco me interesa el género de la "Science-Fiction".

–Detesto la política cuando veo que las grandes naciones no hacen más que armarse. El verdadero camino de la salvación es el de transformar el alma de los individuos.

–Me gustaba Fidel Castro, pero me parece mal que haya prohibido fumar marihuana.

Sobre el tema de los narcóticos, Ginsberg demuestra sentir extraordinario interés. Averigua cuáles se pueden encontrar en Chile. Le recomendamos el chamico ("datura estramonio") que V. P. Rosales señala en su Historia como estupefaciente usado por los mapuches durante sus ceremonias mágicas.

Ginsberg demuestra especial interés por indicarnos que él y los miembros del Grupo de San Francisco, además de otros muchos jóvenes poetas de EE.UU. están empeñados en escribir en forma "espontánea", sin limitaciones retóricas. Así el último poema largo de Ginsberg "Kaddish" dedicado a la memoria de su madre, fue escrito en una sola noche; John Wieners escribió sus poemas del Hotel Wently como una especie de diario de vida. Le indicamos a Ginsberg que hay cierta similitud con la escritura automática preconizada por el surrealismo, pero él la niega. De todos modos, es evidente cierta semejanza. Hay similares procedimientos de ataque a la literatura y al modo de vida oficial, y es así como mientras los surrealistas editaban "la revista más escandalosa del mundo", Big Tagle, revista de la cual es uno de los directores Allen Ginsberg fue confiscada por escandalosa de acuerdo a una orden judicial. Por otra parte, hay mucha admiración por Antonin Artaud –Michel Mc Clure ha publicado un libro de poemas en su honor recientemente–, y por Jacques Prévert, especialmente en su primera época.

Una modalidad original de estos poetas es la de unir la poesía a la música de jazz. Kerouac y Ferlinghetti la iniciaron, grabando poemas con singular éxito.

Es interesante el interés existente en el grupo de Ginsberg por lo latinoamericano. En el último número de la revista Yugens se publica un poema de César Vallejo, con una nota en la cual se dice que es el mayor de los poetas de Sudamérica. Se anuncia para este año la publicación de los Antipoemas de Nicanor Parra, por City Light –la misma editorial que publicó Aullido (Howl). Cuando triunfó la revolución cubana, varios poetas, Kerouac entre ellos, publicaron un homenaje colectivo a Fidel Castro. Mientras conversábamos, llegó Lawrence Ferlinghetti, quien nos entregó un poema dedicado a pedir la renuncia de Eisenhower.

Anunciar que va a partir el bus que llevará a Los Cerrillos a los poetas. Ginsberg se despide, anunciándonos que volverá a Santiago por algún tiempo. Se echa su bolso al hombro, y parte a difundir al sur de Chile el evangelio de la "beat generation".


[Envío cortesía de Juan Esteban Harrington]

viernes, 19 de agosto de 2016

domingo, 7 de agosto de 2016

Consumo instrumental y valor de cambio (Walter Benjamin)


"El gran poeta jamás se confronta a su obra en calidad de puro productor. Él es al tiempo su consumidor. Pero no la consume, al contrario que el público, como apetencia, sino como instrumento. Carácter instrumental que representa aquí un valor de uso que sólo con una gran dificultad pasará a entrar en el valor de cambio".

Walter Benjamin,  Obra de los pasajes

martes, 7 de junio de 2016

Escritura (Adonis)


"Escritura: soberano camino para leerte a ti mismo y para escuchar al mundo" (Adonis).


jueves, 14 de abril de 2016

"Sobre Xavier Sabater" (Roberto Bolaño)



"Sobre Xavier Sabater". 
Prólogo al libro Oscuros silencios de bronce 
(Ediciones La Cloaca, Barcelona, 1978).




Xavier tiene una rosa tatuada en el brazo izquierdo: pétalos rojos entre hojas verdes. Los contornos son amarillos y negros. Se la hizo un artesano del tatuaje en Amberes, una noche, cuando era el más joven, y el único español, de un carguero que hacía la ruta del Mar del Norte. Años de 1972, 1973, 1974, lo más lejos posible de España. Es una rosa grande, de colores muy vivos, dibujada con una destreza bastante aceptable entre la mano y el codo. Pétalos con pelo, hojas verdes con pelo, que mantienen sus colores originales en la palidez del antebrazo.

Eran los años en que los jóvenes poetas leían a Dashiell Hammett, Maurice Blanchot y las antologías de Castellet. No es la clave de esos fines de semana, por supuesto; es más, algunos ni siquiera sabían de Blanchot y leían solamente a Castellet, pero más o menos es una imagen (entre otras, igualmente pulcras) de una situación determinada, que me sirve para delimitar los trabajos de Xavier: él se sale despacito, digamos de una manera ingenua y dulce, de aquellos buenos o malos horizontes. En vez de escribir con faltas ortográficas entre líneas escribe con faltas ortográficas reales. En vez de pensar en literatura piensa en música. Sin embargo no se hace crítico de rock.

Aceptemos que nació dentro de un taxi y que entonces su visión de la vida, además de ser refinada y espectacular, tiene la torpeza del navajero herido en una calle solitaria (donde nada se mueve, ni la herida ni el amanecer) y la velocidad de una carrera de automóviles sintonizada en todos los televisores de esa misma calle citada párrafos arriba. La indiferencia y el amor. Pero también el amok y la hipnosis; los sonámbulos y el falso psiquiatra herido de muerte.

Poesías bajo Tierra, su primer libro, está lleno de erratas. Tan lleno de erratas (grandes, regulares, pequeñas, tamaño aurora y tamaño crepúsculo) que a veces pienso si el tipógrafo no estaría loco; por lo menos su incompetencia creó roturas y bifurcaciones (digamos, al estilo de Soto) que añaden al texto un espacio nervioso, un pedazo de guerra y prisas: la suntuosidad distribuyendo al azar, como un rey que ya no espera nada, los acentos y las comas, las eses y zetas, la composición ilegible. Impreso en hojas amarillas con tres o cuatro ilustraciones de Robert Crumb, los poemas, de aliento beatnik, hablan de adolescentes y carreteras, muchachas y ciudades, homosexuales y restaurantes, correspondencias caleidoscópicas que a veces daban autostop al lector y a veces no. Una experiencia ambigua buscada con esperanza valleinclanesca. Y viceversa. Hasta que el vértigo y la ruptura se transformaran en algo así como un caballo, más amable, más rápido.

En sus primeros poemas también están el mareo y los atardeceres lentísimos de una Barcelona portuaria y loca y fuera de la ley (y dentro del artículo de peligrosidad social) narrados por un joven-macho-desesperado mientras la contra cultura bailaba flamenco en los fumaderos de opio del barrio chino.

Un aura de Doctor Fu-Man-Chu impúber electrocutado por una banda de rock.

¿Cómo desemparentar a Xavier de los cómix marginales de Montesol, Ceesepe, Nazario? Poemas publicados en Star, Ajoblanco, fanzines y revistas ultraefímeras donde pide a gritos que se lo lleven preso, o algo así. Poemas publicados bajo seudónimo. Poemas dedicados a las flores (juro que es verdad). Poemas censurados. “Esto está mal escrito”, le decían, o bien “si publico esto me multan la revista”. Puntos de vista que se confundían, en 1972, 1973, escribiendo poemas españoles.

Xavier construye revistas. Lo hace con lo peor y más barato y más podrido de la joven literatura barcelonesa. Un sobreviviente de esos meses me dijo que encontrar un equipo peor era imposible. He releído algunos viejos ejemplares inencontrables: francamente no puedo imaginarme las caras de los hipotéticos lectores habidos.

Ácrata, pasota, borracho, hippie, suicida festivo, amateur, sin leer nada, sin mirar los últimos Guinovart, sin escuchar ni de oídas a Cage, repelente, vicioso perdido, gratuito. La única manera, sé que lo ha escrito en alguna página escondida, de ser poeta (de ser un poco poeta la mayor parte posible de tiempo) en lo que era la Reserva Espiritual de Occidente.

A fin de cuentas Xavier es un muchacho típico de su generación y sus primeros trabajos (Poesías bajo Tierra, algunos poemas sueltos) me parecen verdaderamente importantes en una posible evaluación de la joven poesía española marginal de principios de los setenta, por su agresividad enorme, por su desafío lleno de trizaduras, de lugares comunes dinamitados y vueltos a construir gracias a un estilo (el estilo es un fraude, dijo William De Kooning y Xavier al escribir el "Canto sin Remisión" lo sabía) que se autolesiona como místico del Palmar de Troya. En las 32 páginas del libro se repite un único gesto: la voz afásica que dice que no puede más. Alrededor, a manera de turbante, similar a las castañuelas de Zappa, que giran sobre la hoguera, encuentro los insultos, las masturbaciones, las fugas, los muertos, las fotografías, los sueños y los taxis que van dejando refinados regueros de sangre desde Hospitalet hasta la Barceloneta.

"Noches de Sant-Boi", "Comunión", "Antaño recogía las palabras que el viento traía", "Elaboración N.° 3 a Oscuras", "Meditabundios", "Un Amor Nada Platónico" (donde veo la sombra de un viejo poema de Bukowski) y buena parte de los "8 Poemas Insubstanciales", son los textos que más me gustan de su segundo libro, Oscuros Silencios de Bronce. Tal vez prolongan lo mejor de su poesía primera: la capacidad de asombro. Los leo como adivinanzas, como chistes, como diario de vida de un tipo catalán que a veces juega conmigo al flipper y que tiene, como yo, 25 años.

Entre sus dos libros hay muchas botellas de ron, María, revistas viejas y revistas nuevas, sus viajes, sus amigos, 200 oficios diferentes (según él, y un día de estos, por pura curiosidad, voy a hacer que me los enumere), peleas, fracasos, recomienzos, en fin, la misma gama de cosas que todo poeta joven y escaso de fortuna tiene que comerse.

¿Sus influencias literarias? No sé. Preferiría decir que no tiene, aunque a veces me parezca clarísimo ver a un Ginsberg y a un Corso mal traducidos en su primer libro y a un John Giorno y a cierto Frank Lima (que no ha leído) en algunas partes de los Oscuros Silencios de Bronce. Pero realmente no lo sé.

Su formación y su información (incluidas las literarias) son callejeras. El rock y Roberto Alcázar & Pedrín en “Poesías bajo Tierra” y las noticias sincopadas del periódico de la mañana leído a mediodía junto a tres cervezas (y Roberto Alcázar & Pedrín) en Oscuros Silencios de Bronce.

Lentos poemas de borrachera.
Buenas y peores vivencias.
Xavier es un santo.
Exceso y vacío de mitos.
Pero sobre todo puentes hechos a mano para cruzar a cualquier lado.

Roberto Bolaño, 1978

domingo, 3 de abril de 2016

¿Significa algo? (Imre Kertész)



"Kafka escribía de izquierda a derecha, pero dibujaba de derecha a izquierda. ¿Significa algo? ¿Tiene algo algún significado? El amor. El amor sobrevive. Como la vergüenza, como el tormento."

"La historia no es, por lo visto, más que el intento milenario, desesperado y continuo del ser humano de escapar de algún modo a la locura."

"No vivo con suficiente radicalidad. Vivo como si me esperara la vida eterna y no la destrucción completa. Es decir, vivo en la esclavitud de mi futuro y no en la infinita de mi mortalidad."

"¿Por qué es tan deforme y mentiroso todo presente?"

"Vivir sin ser reconocido, negar el reconocimiento, refutarlo incluso, anhelar una tumba anónima..."

"En su juventud, Kafka leía Nietzsche a una joven en un claro del bosque."

Diario de la galera (traducción de Adan Kovacsics)

martes, 15 de marzo de 2016

Instituto Central del Trabajo (César Vallejo)



–Para terminar, amigo Vallejo, ¿obras inéditas? 
–Un drama escénico: Marnpar. Un nuevo libro de poesía.
–¿Qué título?
–Pues...
Instituto Central del Trabajo.


(Vallejo entrevistado por César González Ruano, Heraldo de Madrid, 1931) 





sábado, 5 de marzo de 2016

La perrera del manicomio (Roberto Bolaño)


"La perdurabilidad ha sido vencida por la velocidad de las imágenes vacías. El panteón de los hombres ilustres, lo descubrimos con estupor, es la perrera del manicomio que se quema."

Roberto Bolaño, "Los mitos de  Cthulhu".

martes, 16 de febrero de 2016

Desde ningún lugar... (Osvaldo Lamborghini)

Osvaldo Lamborghini, calle Berna, Barcelona. Fotografía de Hanna Muck


"Si hay lugar, no hay poesía [...] Toda la relación con la poesía es desde ningún lugar."

Osvaldo Lamborghini, entrevista, 1980.

martes, 26 de enero de 2016

Yo digo que poesía es lo que cada uno cree que es poesía (Rubem Fonseca)




ENCANTO FEMENINO

Sigo sensible al encanto femenino.
Me siguen gustando los sapos.
Pero en casa no tengo
ni mujer ni sapo.
Tengo libros. Tenedores y cuchillos.
Tengo zapatos. Este par fue comprado
hace más de 15, quince, repito quince años.
Esto es un poema, vayan sabiendo.
Un sujeto dice que poesía es
aquello que se pierde en la traducción.
Yo digo que poesía es lo que cada uno cree que es poesía.
Encontrar las mujeres lindas es poesía.
He dicho.

(Inédito publicado en O Globo, 9 de mayo de 2015, como celebración del cumpleaños 90 del escritor mineiro. Versión de Ignacio Bajter.)

miércoles, 6 de enero de 2016

Una pereza injustificable (Pierre Boulez)

Frank Zappa y Pierre Boulez

P. ¿Sigue odiando el conservadurismo a la hora de crear?
R. Sí, creo que no tiene sentido, es inútil y viene de una falta de curiosidad, de una falta de espíritu y de una pereza injustificable. Hay que buscarse a uno mismo cada día. Quien renuncie a eso, que cobre una pensión, pero que no moleste ni haga daño.

Pierre Boulez entrevistado por Jesús Ruiz Mantilla, El País, 2013.